DÍA DE LOS MUERTOS, DÍA DE LA VIDA

Celebraciones como la del día de los muertos nos permiten preguntarnos a los profesores de español acerca del objetivo de nuestras clases. Enseñamos español solo para que nuestros estudiantes sean capaces de decodificar la lengua y así poder entender los mensajes en ella? Es enseñar acerca de la cultura también una responsabilidad? Una lengua no es solo su sintaxis, sino también su semántica, y es en esa semántica que se combina con las expresiones culturales que encontramos el sentido último de cada lengua, de cada individuo que se considera nativo de la misma.

El día de los muertos es una de esas celebraciones que pueden poner en problemas a más de un profesor. En la cultura europea occidental, la muerte es un tema lúgubre, triste y hasta a veces vedado. Esto por la influencia que en el inconsciente colectivo ha tenido la religión cristiana con sus dicotomías permanentes, cielo e infierno, vida, resurrección y muerte.
Los profesores de espanol pasamos largas horas pensando cómo incluir y presentar el tema del día de los muertos en nuestras clases. Del altar dedicado a los seres queridos que ya no están, pasamos a la foto de la mascota que ha fallecido recientemente para luego terminar haciendo y decorando pequeñas calaveras que cargadas de color nos ayudan a despejar lo mórbido de la celebración.

Como colombiano he estado más expuesto a la idea del dia de los santos difuntos que al día de los muertos. Es interesante como siendo prácticamente lo mismo, el día de los santos difuntos parece más apropiado y bienvenido por tener la palabra “santo” en la mitad, que el día de los muertos por su referencia directa a la muerte. En últimas termina esto siendo una cuestión semántica, de interpretación.

Entonces, cómo podemos celebrar esta tradición en nuestras clases sin llegar a asustar a nuestros estudiantes? Creo que es importante hablar acerca de lo que significa este día antes de hacer alguna actividad relacionada con el mismo. Sin necesidad de que los estudiantes hagan referencia a aquellos seres queridos que han muerto, podemos empezar la charla preguntándoles acerca de aquellas cosas en que ellos piensan cuando recuerdan a un ser querido que ya no está. El profesor dará un ejemplo como el que doy a continuación:

Para mi, mi abuela era una persona muy importante. Cada vez que la recuerdo puedo oler su perfume, puedo ver sus vestidos llenos de flores estampadas, puedo escuchar su voz y puedo ver ese pelo negro muy oscuro que todos en mi familia heredamos. Pedimos entonces a los estudiantes que piensen en una persona especial que ya no está y que compartan oralmente o por escrito una o dos cosas o imágenes que vienen a su mente cuando piensan en ellas.
De esta manera estamos estableciendo una conexión entre la manera como la cultura Aztecas y la anglosajona ven a la muerte. A pesar de que estamos hablando de seres queridos que ya no están con nosotros, a través de este ejercicio podemos recordarlos con alegría, con mucho amor.
Para los Aztecas la muerte era parte esencial de la vida pues es gracias a ella que estamos en capacidad de apreciar más cada día en que estamos presentes, cada persona que ha tocado nuestra vida. Para los Aztecas los recuerdos, las experiencias y las lecciones de quienes partieron eran el oxígeno que les permitía seguir con vida.

Cada vez que recuerdo a mi abuela me entran más ganas de seguir viviendo, de salir adelante y de tratar de seguir su legado como la persona amable, cariñosa y fuerte que fue.

Es común que en los Estados Unidos se celebre el Día de los Muertos. También es común que muchos de nuestros estudiantes crean que esta celebración es la versión mexicana del Halloween. ¿Qué debemos hacer los profesores cuando nuestros estudiantes confunden estas dos celebraciones? Es importante que compartamos con ellos los siguientes datos:

1- Aunque se celebran en fechas similares, los Aztecas celebraban a quienes habían partido durante tres meses, empezando en el mes de agosto. Esto coincidía con la recolecta de la cosecha del maíz, que era su comida principal y sinónimo de vida. Para los Aztecas, los hombres estábamos hechos de maíz.

2- El día de los muertos terminó celebrándose el 1ro y el 2do de noviembre debido al sincretismo cultural dado después de la conquista. Para los españoles criados en la fe cristiana, los dos primeros días de noviembre celebraban a los todos los santos y a los fieles difuntos. La imposición cultural de los ibéricos en lo que hoy es México, redujo una celebración de tres meses a dos días.

3- A pesar de la reducción temporal de la celebración a quienes se habían ido de este mundo, la tradición de celebrar la vida a través del recuerdo y los homenajes a los muertos, ha persistido a través del tiempo.

4- Mientras que para los cristianos la muerte es un personaje miedoso, odiado y temido, para los Aztecas y en general para los Mexicas, la muerte era la única razón por la cual existe la vida. Para los Aztecas celebrar la muerte significaba honrar a la vida misma. Para ellos la vida es un proceso cíclico que se repite, que tiene múltiples comienzos y finales que se difuminan en el tiempo hasta llegar a confundirse en la eternidad. Para los europeos la vida era lineal y no podía concebirse sin un comienzo y un final.

5- El Día de los Muertos no es una versión mexicana del Halloween en América. Aunque las dos celebraciones tienen aspectos en común, como el tiempo del año y las referencias a la muerte y a la ultratumba, el Halloween tiene un trasfondo satírico y carnavalesco que no tiene nada que ver con la solemnidad y el respeto por quienes se han ido representado en el Día de los Muertos.

6- El Día de los Muertos fue distinguido en el 2003 por la UNESCO como Obra Maestra Del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad.

Tal vez si como profesores ayudamos a que nuestros estudiantes entiendan mejor de dónde proviene cada celebración, a la vez que explicamos su propósito, un día todos podremos celebrar el fin de la vida como un nuevo comienzo.

Posibles maneras de celebrar el Día de los Muertos en la escuela:
La celebración del día de los muertos debe ser ante todo una celebración de la vida.

1- Música:
Pide a tus estudiantes que traigan o consigan en internet la música favorita de un ser querido que ya no está. Deja que suene esa música durante una actividad de clase. No es necesario que sea en español o que sea escuchada atentamente por todos.

2- Colores:
Pide a tus estudiantes que traigan algún objeto que tenga el color favorito de un ser querido que ya no está. Pueden ser flores, puede ser un cuaderno, o cualquier cosa con ese color. Puedes pedirles que lo expliquen o simplemente que lo traigan y lo tengan a su lado durante la clase.

3- Agradecer:
Cada estudiante va a pensar en algo que le gustaba hacer a la persona que ya no está y tratará de traer a la clase algo que se relacione con eso.

4- Escribir
Destina un cuaderno en donde los estudiantes que no quieren compartir de otra manera, escriban algo acerca del ser querido que ya no está.

5- Tarjetas
Otra versión de los homenajes escritos es destinar un frasco en donde los estudiantes pondrán tarjetitas en donde han escrito algo acerca del ser querido que ya no está.

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